El espacio volvió a habilitarse luego de una revisión de protocolos de seguridad. Se esperan nuevas condiciones de acceso y el retorno de las conferencias encabezadas por Manuel Adorni.
La Sala de Periodistas de la Casa Rosada reabre sus puertas este lunes luego de haber permanecido cerrada durante 10 días, en una decisión adoptada por el Gobierno Nacional en el marco de una revisión de los "protocolos de seguridad y vigilancia". Con la reapertura, los trabajadores de prensa podrán normalizar sus tareas en uno de los espacios centrales para la cobertura diaria de la actividad oficial.
El cierre temporal había generado un escenario de incertidumbre en el ámbito periodístico, interrumpiendo el funcionamiento habitual de la sala y limitando el acceso de los cronistas acreditados. La habilitación nuevamente del espacio marca el retorno a una dinámica que, si bien recupera la actividad, lo hace bajo nuevas condiciones que comienzan a delinearse.
Retorno de las conferencias
Uno de los aspectos más relevantes de la reapertura es la expectativa por la reanudación de las conferencias de prensa que suele brindar el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Según trascendió, la ronda de preguntas prevista para este lunes comenzará a las 11 horas, lo que representará el reinicio formal de las actividades habituales en el sector.
La vuelta de estas conferencias implica la recuperación de un canal directo de comunicación entre el Gobierno y los medios, luego de un período en el que esa interacción se vio interrumpida por el cierre de la sala. En ese marco, la jornada se presenta como un punto de inflexión en la relación cotidiana entre funcionarios y periodistas acreditados.
Nuevas condiciones de acceso y circulación
La reapertura no implica un retorno exacto a las condiciones previas. De acuerdo con la información que circuló, se implementarán "nuevas condiciones" para el ingreso y la permanencia de los trabajadores de prensa dentro del edificio.
Entre los cambios previstos se destacan:
Estas modificaciones buscan reforzar los mecanismos de vigilancia en el interior del edificio, en un contexto en el que la seguridad adquirió un rol central en la toma de decisiones recientes.
Eliminación de accesos biométricos
Durante los días en que la sala permaneció cerrada, se produjo un hecho que generó fuertes críticas por parte de gremios y asociaciones de prensa: la eliminación de los accesos mediante huellas dactilares para los trabajadores acreditados.
Esta medida fue interpretada por distintos sectores como una señal de restricción en el acceso a la información y al trabajo periodístico. Desde las organizaciones vinculadas a la prensa, se calificó la situación como "un peligro para la democracia", en un contexto donde el libre ejercicio de la actividad periodística es considerado un elemento esencial.
La polémica se instaló como uno de los ejes del debate durante los días de cierre, sumando tensión a la relación entre el Gobierno y los medios.
El origen del cierre y la investigación judicial
La decisión de restringir el acceso a la sala de prensa se remonta al 23 de abril, cuando la gestión del presidente Javier Milei dispuso el cierre tras una denuncia presentada por la Casa Militar. La acusación hacía referencia a un supuesto caso de "espionaje ilegal" y "revelación de secretos" dentro del edificio.
En ese marco, se señaló a periodistas de la señal TN, quienes habrían grabado áreas internas de la Casa Rosada utilizando gafas inteligentes. Este hecho derivó en la apertura de una investigación judicial que quedó en manos del juzgado a cargo de Ariel Lijo, bajo la carátula de "intromisión ilegítima".
La causa judicial se convirtió en el punto de partida de una serie de decisiones administrativas que impactaron directamente en el funcionamiento de la sala de periodistas, derivando en su cierre temporal y en la revisión de los mecanismos de control.